flypp
Sobre mí
Aficionado a la informática desde que mi padre cometió el terrible error de comprarme un MSX (ya sabéis, bolis-rebobina-cintas, manuales fotocopiados de basic,...). Fui windowsero hasta mediados del 2008, cuando escuché por primera vez la palabra Linux (os lo juro).
Mi primera experiencia fue cargarme todas las particiones con un live-cd de Ubuntu, y fue lo mejor que me pudo haber pasado. Fue en ese preciso instante cuando, por primera vez en mi vida informática, comencé a leerme los manuales, la documentación y los mensajes de error.
Maravillado por la experiencia, probé todas las distribuciones que pasaban por mi conexión a internet (OpenSuse 11, Mandriva, Fedora, Puppy Linux, Slackware,...), pero me seguía sintiendo más cómodo con Ubuntu.
En seguida me di cuenta de que el Terminal me seducía intensamente, me maravillaba el directorio /var/log y "man -k" era el primer paso hacia emocionantes viajes hacia lo desconocido. Me sentía cómodo sumergiéndome en las entrañas de mi sistema operativo sin pantallazos azules o mensajes en hexadecimal que me cerrasen puertas. Quería más, quería viajar más profundo, así que, como es natural, las 4 isos de Debian-Sarge aterrizaron en mi disco duro.
Brasero culminó la transformación y estaba realmente emocionado con todo ese potencial condensado en 4 DVD's. Recordando "estropicios" anteriores, y sabiendo que con GNU/Linux todo es posible, decidí comenzar una odisea hacia el conocimiento y la experimentación instalando Debian en un disco duro extraíble.
De eso hace poco más de medio año, pero estoy completamente seguro de que es, y será, la experiencia informática más gratificante que podré experimentar (mejor incluso de cuando configuré mi primer servidor experimental "Phobos"). La instalación terminó a las 6 de la tarde, y me dieron las 3 de la madrugada cuando, tras un enrequecidor aprendizaje del uso de la consola del GRUB, Debian estaba vivo.
A partir de ahí, nuevos retos y contratiempos me hicieron tomar una postura más cometida y responsable (decidí quedarme para siempre en "stable", separar SIEMPRE las particiones /boot y /home,...), y en mitad de camino Lenny había llegado. Un nuevo reto al que enfrentarse (llevaba un mes iniciándome como debianita).
La migración fue tan poco traumática, que estuve esperando durante semanas que algo fuese mal, pero terminé por aceptar que todo había ido maravillosamente bien.
Y así hasta hoy, que sigo aprendiendo día a día. Mi Debian es mi bebé, mi niño al que veo crecer día a día. Va conmigo a todas partes, y cuando la red del instituto no funciona, o todos los equipos del aula deciden hacer una huelga de "pantallazos azules", mi niño y yo seguimos a lo nuestro, orgullosos y eficientes.
No soy un usuario avanzado, ni siquiera me considero un usuario medio... pero avanzo.


